Cómo salir a la montaña con tu amigo de 4 patas

Salir de ruta con mi perro es una auténtica gozada. Podemos estar horas y horas perdidos entre montañas y barrancos y nunca nos cansamos uno del otro. Es mi compañero ideal. Pero también es una gran responsabilidad. Por eso siempre tengo presente estas pautas antes, durante y después de cada aventura perruna.

 

Planifica

Elige una ruta adecuada

Debes conocer las limitaciones de tu perro. Cada raza tiene sus propias características y nunca debes llevarlo al límite. El tipo de superficie y la distancia del recorrido debes ajustarla para que ambos puedan disfrutar sin problemas.

 

Tiempo y temperatura

Mira la previsión del tiempo y evita salir con temperaturas altas (+19°). Es muy muy importante controlar la temperatura de tu compañero perruno. Es el factor más critico ya que su sistema de termoregulación no es tan eficaz como el nuestro. Hay que evitar el terrible  golpe de calor. Por eso a nosotros nos encanta madrugar y soltar las patas con la fresca.

 

La mochila perfecta

Además de “mis cosas” llevo las de “mi compañero”. Siempre llevo un litro de agua extra y un bebedero plegable (no ocupa, no pesa, es cómodo). Unas cuantas bolsitas, ya sabes, para las cacotas. El mini botiquín no falta porque nunca se sabe donde meteremos las patas. Una mini toalla compresible por si las moscas y una pequeña cuerda de medio medio metro, créeme, es muy útil. Ah! y un pequeño rollo de cinta americana de esos pequeñitos.

 

Comparte tu plan

Tanto si sales con o sin perro es importante que comuniques a alguien cual va a ser tu ruta y cual será la hora aproximada de llegada. Así estaremos todos más tranquilos.

 

EN RUTA

 

Caca y pis

Ha llegado la hora de meternos en el coche y comenzar la aventura! ¡pero eh! antes hay que hacer las cositas. Cogí como costumbre sacar al perro para que hiciese sus necesidades antes de subirlo al coche. De esta manera mi colega y yo estaremos más aliviados durante el trayecto.

Aún así es posible que decida soltar lastre durante el sendero y entonces yo actúo de la siguiente manera:

Nunca dejo el rastro en medio del camino. Si mi compañero ha elegido el sendero, no queda más remedio que recoger el regalo y envolverlo bien en bolsas como si de una bomba se tratase. Lo guardo super empaquetado con cinta americana en uno de los bolsillos exteriores de la mochila hasta encontrar un deposito de basura.

Si por el contrario deja el regalo fuera del camino lo que hago es enterrarlo y taparlo con varias piedras. De esta manera nadie se mancha y acelera la descomposición.

 

Atado o suelto

Siempre parto de la base que conocemos muy bien el carácter de nuestro perro. El mío no es agresivo con las personas ni con otros perros y atiende a mi llamada sin problemas.

En base a esto lo ato o dejo suelto según las siguientes circunstancias:

Atado

Yo me ato al perro siempre que hay una carretera cerca. Suele ser en el inicio y fin del sendero y en algún tramos de enlace. También me ato a él cuando me cruzo con otras personas en el camino o si paso por algún pueblo o grupo de casas.

Lo ato por respeto a los demás ya que soy consciente que no a todo el mundo le gustan los animales y para evitar posibles incidentes.

Suelto

En general casi todo el recorrido va suelto siempre que lo pueda tener controlado y a la vista. No dejes que se aleje mucho y corrígelo cuantas veces sea necesario. Recuerda que puede haber más personas y animales a tu alrededor. Evita zonas de nidificación y no dejes que ataque o moleste a otros animales.

 

Descansa

No hay buen camino si no hay tiempo para descansar y disfrutar del entorno. Aprovecha los descanso para fortalecer tu vínculo con él y darle un poquito de agua, muy poco, no queremos que le siente mal. Si eres como yo no te pases dándole la mitad del bocadillo 😀

 

Disfruta

Una de las cosas que más me gusta es poder corretear y jugar con él aprovechando el terreno. Los dos subimos y bajamos piedras, corremos en zig zag entre los árboles y jugamos al escondite. Aprovecha y pásalo bien, sin olvidar dónde estás y lo que te rodea.

senderismo

DE REGRESO

 

Agua

Llegamos cansados y sedientos al coche con la lengua fuera. Aún así no dejes que beba agua como si no hubiese un mañana, dosifícala. Lo recomendable es poner muy poco en el bebedero, esperar un rato y volver a darle, esperar un rato y que beba a su gusto.

 

El coche del demonio !

Abre el coche y deja que se ventile bien. Recuerda que él no regula bien la temperatura de su cuerpo y no queremos que lo pase mal de vuelta a casa.

 

En casa

Una vez en casa pásale un paño húmedo y refréscalo, te lo agradecerá.


Después de todo esto mi perro da saltos de alegría cada vez que me ve ponerme las zapatillas de montaña. Ya sabe que nos vamos de aventura perruna!!

Me encantaría conocer que otras cosas hacen con sus perros cuando salen a la montaña. Comparte y enseña ! 😀

Jon Castellano

Jon Castellano

Profesional del diseño y la comunicación ambiental, apasionado de los deportes al aire libre y enamorado de Canarias.