Mandy Placeres ya se encuentra en la localidad de Lobuche, situada a escasos diez kilómetros del campo base del Everest. El alpinista canario afronta esta etapa de la expedición con buenas sensaciones físicas y una motivación alta, cumpliendo los plazos establecidos para adaptar su organismo a la altitud extrema. En las últimas jornadas, el deportista ha compartido ruta y experiencias con figuras destacadas del alpinismo y el atletismo internacional, enriqueciendo una travesía que entra ahora en su fase determinante.

Shehla Sheikh
El avance por el valle del Khumbu ha permitido a Placeres coincidir con perfiles de gran relevancia en el ámbito de la montaña. Entre ellos destaca Shehla Sheikh, nefróloga y primera mujer pakistaní en alcanzar la cumbre del Kanchenjunga ( 8.586 m). Este intercambio de impresiones subraya el carácter global de la expedición, donde el canario también ha caminado junto al destacado fotógrafo profesional Aaron Pinkston y a Jamal Said, corredor de ultradistancia y referente del atletismo en el sur de Asia.

Memoria de Scott Fischer
Durante el trayecto hacia los pies del coloso de nieve, el alpinista realizó una parada significativa en el monumento en memoria de Scott Fischer. Este punto recuerda al montañero que perdió la vida en la tragedia de 1996. La visita representa un momento de respeto hacia la historia de la montaña y sirve para reafirmar la importancia de la prudencia en entornos de gran altitud.

Preparativos para el Island Peak
El estado físico de Mandy Placeres es óptimo, lo que le permite mantener el plan original de subir al Island Peak en fechas próximas. Este pico servirá como ensayo final de altura antes de encarar las rampas definitivas del Everest. La meteorología en la zona se muestra cambiante, por lo que el equipo técnico y el propio alpinista permanecen atentos a las ventanas de buen tiempo para proceder con seguridad.
La ausencia de oxígeno suplementario marca la hoja de ruta del canario. Este desafío técnico requiere una preparación minuciosa que, hasta el momento, se desarrolla de forma satisfactoria. El club Jotaland sigue con atención cada paso de esta aventura que sitúa al deporte canario en la vanguardia del alpinismo mundial.



