El alpinista canario Mandy Placeres auxilia a un montañero herido tras una jornada de avalanchas constantes y condiciones críticas en la montaña más alta del mundo.
El inicio de las rotaciones de aclimatación en el monte Everest se está desarrollando bajo unas condiciones climáticas y de terreno muy complejas. La zona de la cascada de hielo del Khumbu ha registrado varias avalanchas durante las primeras horas de la mañana, afectando a las expediciones que transitaban hacia los campamentos de altura. La inestabilidad de la montaña ha provocado incidentes que requirieron la evacuación en helicóptero de varios escaladores hacia Katmandú.
La jornada del martes cinco de mayo comenzó de manera accidentada en la ruta normal de ascenso. Un desprendimiento de hielo proveniente de un serac colgante desencadenó una avalancha unos metros por debajo del tramo de las escaleras, justo antes de alcanzar el Campamento Uno. El equipo de expedición de nuestro compañero Mandy se vio envuelto en un día marcado por hasta tres avalanchas consecutivas. Durante uno de estos desprendimientos, una integrante de su grupo quedó cubierta por la nieve de forma temporal, aunque fue auxiliada rápidamente por sus compañeros sin sufrir consecuencias físicas.

Khumbu Icefall, foto envato.
Asistencia vital en la nieve
La situación en la montaña se volvió delicada cuando otros bloques de hielo impactaron directamente sobre la ruta por la que ascendían varios escaladores. El guía nepalí Pemba Thenduk Sherpa y el alpinista indio Nimish Kumar Singh resultaron heridos en el incidente. El escalador indio presentaba fracturas y diversas lesiones que demandaban atención sobre el terreno, dejando un escenario duro sobre la nieve.
Ante esta urgencia, Mandy intervino para ayudar al alpinista indio. Aplicó sus conocimientos de primeros auxilios centrando los esfuerzos en la estabilización del paciente y la contención de las hemorragias. Esta actuación inicial permitió mantener sus constantes mientras se esperaba la ayuda. Los guías de las agencias cercanas organizaron el traslado de los accidentados de regreso al campo base. Cerca de las seis y media de la mañana, un helicóptero procedente de Lukla completó la evacuación por vía aérea hasta Katmandú, donde ambos ingresaron en el hospital para recibir el tratamiento médico necesario.

Condiciones frágiles en altitud
El ambiente que se respira en la montaña está cargado de inestabilidad. La combinación de las recientes nevadas con el calor del sol altera la firmeza del terreno y propicia las caídas de material. Quienes transitan por la ladera perciben esta tensión, hasta el punto de que algunos montañeros comentan sentir un sabor cobrizo en la boca cuando se aproximan cambios de tiempo. En este contexto de incertidumbre, Mandy ha coincidido con otros expedicionarios españoles presentes en la zona. Durante estos breves encuentros, han compartido su preocupación por la peligrosidad que presenta la ruta este año, marcada por una meteorología que no ofrece tregua a los equipos que intentan progresar hacia los campos superiores y la necesidad de medir muy bien los pasos en los próximos días.
A pesar de los accidentes, el serac principal que originó el desprendimiento sigue en su lugar. Las autoridades locales y los responsables de las agencias indican que la ruta a través del Khumbu continúa abierta. La temporada sigue su curso con cientos de permisos emitidos por el gobierno de Nepal para el Everest, el Lhotse y el Nuptse, lo que mantendrá un tránsito fluido de personas por este corredor de hielo durante las próximas semanas.
Fuente: Mamdy Placeres y Everest Chronicle / Tourism Times / Tourism Info Nepal



